El Grabado como metodología de enseñanza

I Leticia Fayos Bosch

En el presente artículo proponemos la introducción del grabado como práctica artística en el aula para el desarrollo de actitudes creativas, de reflexión y análisis de los alumnos, como herramienta para estimular las habilidades individuales y grupales, el trabajo en equipo y reforzar la capacidad crítica. Queremos activar la capacidad de aprender a aprender, a través del currículum del aula y la posibilidad de desaprender y reaprender. Con el grabado como medio expondremos las referencias teóricas donde se fundamentan el enfoque pedagógico y se contextualiza la importancia del grabado llevado al aula. En nuestra opinión, el individuo se ve limitado dentro del sistema educativo actual, el cual proyecta actitudes competitivas, y con un claro menosprecio hacia actividades artísticas. Por eso mismo, la educación artística debe centrarse en el alumno, que él mismo relacione el aprendizaje como una experiencia de investigación y no como un resultado final, atendiendo de ese modo a enfoques emocionales. Es importante destacar que la actitud investigadora del alumno es fundamental en el proceso creativo, constituyendo un medio de conocimiento, un modo de relacionarse con el mundo, un aumento de la autoestima debido a los resultados que obtenemos, propiciando el desarrollo de la imaginación y de la curiosidad, enseñando a ver más que a mirar. Todo estas cualidades acaban formando a individuos capaces de buscar sus propios mecanismos de conocimiento, les convierte en seres más eficientes y establece pautas para conseguir sus propias metas, haciéndoles gestionarse mejor, y más responsables, seguros de ellos mismos, y más preparados para poder elegir. La formación metodológica, la actitud crítica y creadora son inherentes a la materia del grabado que surge de una base experimental y que permite practicar la idea de prueba- error, precisa de concentración, conocimientos técnicos, habilidades gestuales y observación del medio. De este modo la atención y energía se concentran en dos objetivos idea-técnica. El alumno va aprendiendo a tomar diferentes decisiones, va potenciando habilidades ya que en el proceso manual de la ejecución del grabado el estudiante emplea múltiples utensilios y herramientas. Ambos aprendizajes tienen como fin pues la organización del pensamiento donde grabado se convierte en un proceso de reflexión y expresión. Otros aspectos importantes en la didáctica del grabado son la aplicación y utilización de diversos soportes habitualmente utilizados con otras finalidades y que tienen una aplicación práctica en el grabado, como por ejemplo la madera, el plástico, los envases, telas o la reutilización del papel, convirtiéndose en materiales asequibles, manejables y de un empleo accesible y adaptado a las necesidades de los distintos alumnos en sus diferentes etapas evolutivas. A su vez, esto nos permite adaptarnos a los múltiples niveles socioeconómicos presentes en las aulas. Con todo esto, podemos afirmar que la utilización del grabado en la docencia, no sólo pone en práctica habilidades, sino valores que nos sirven en el día a día de nuestra vida y de cómo afrontar diferentes situaciones, ya que el proceso del grabado es totalmente equiparable a como debemos de actuar ante las adversidades de nuestro mundo.