La documentación de la performance en el siglo XXI. Reflexiones sobre cómo materializar la ausencia en el arte de acción actual. Nuevos escenarios y nuevas necesidades I Marc Montijano Cañellas

La performance es una disciplina en la que la obra y la documentación se dan la mano, existe una gran vinculación, se entrelazan y confunden en numerosas ocasiones. La dependencia es total, hasta el punto de que, sin la existencia del registro, la obra se diluiría, difícilmente trascendería y se vería amenazada su conservación. Manejamos un tipo de documentación condicionada por su finalidad, el artista documenta su trabajo de un modo u otro, dependiendo de sus intereses. La manera en el que nos llega la documentación no es algo casual y analizar sus cualidades nos puede ayudar a comprender mejor la obra. En este estudio sobre la documentación de la performance, analizamos y reflexionamos sobre las principales opiniones en este campo: Amelia Jones, Peggy Phelan, Philip Auslander o Erika Fischer-Lichte. Junto a la revisión ya enunciada, planteamos una ampliación y actualización de conceptos, en base a las nuevas necesidades surgidas en el arte de acción actual. Nuevas tipologías, en paralelo a los nuevos medios, nuevos usos y nuevas circunstancias de la performance. Establecemos que existen cuatro categorías o tipologías, atendiendo a sus cualidades intrínsecas (esenciales): la imagen documental, la imagen teatral, la imagen trofeo y la imagen posproducida. Esta última se divide, a su vez, en imagen publicitaria o propagandística e imagen expositiva o de mercado.