Un laboratorio artístico particular: Arte y mística en el siglo XXI

Alejandro Mañas García

Cualquier concepto complejo se vuelve borroso e ininteligible. El investigador tiene que aproximarse a él, pero, en el caminar, encuentra más evocaciones que vuelven a difuminar el concepto, llenándose de matices que explorar, caminos que se bifurcan en otros. La práctica artística se entiende como un laboratorio que está lleno de posibilidades y caminos inimaginables. La presente comunicación quiere exponer una metodología de investigación artística propia a través de un camino particular, que le sirve al alumnado en su formación como un proceso de creación y búsqueda artística. La metodología propia que se presenta como ejemplo a seguir es “Arte y mística en el siglo XXI. La creación artística como una aproximación a la espiritualidad”, que me sirve de ejemplo didáctico y metodológico de investigación en las artes dentro de la docencia propia. Un ejemplo que me permite no solo motivar al alumnado, sino más tarde llevarlo a una práctica artística, el laboratorio. Creaciones que desembocan en un cambo hibrido entre el videoarte, la escultura o la instalación. El presente estudio “Arte y mística en el siglo XXI”, en su metodología es dúctil, adaptándose a las diferentes situaciones que propicia la investigación en los diversos campos y disciplinas que se tienen en cuenta, desde campos científicos tales como la teología, la filosofía, la historia del arte o la literatura, entre las principales. La metodología que se ha utilizado es de tipo experimental, es decir: a partir del análisis de la selección de aquellos aspectos que sirvan de marco referencial y conceptual, se elabora una producción artística sobre el tema a tratar. En nuestro trabajo ha resultado fundamental la retroalimentación entre la investigación teórica y la práctica artística. La investigación responde, por un lado, a la especificidad en el ámbito de las bellas artes, que se apoya en el análisis y la consulta del propio contexto de la práctica artística. Para ello se indaga en escritos de especialistas, catálogos de exposiciones, críticas de arte, monografías de artistas, revistas de arte, documentales, películas, artículos y, así como la tarea importante de las visitas a exposiciones y colecciones de arte. Más tarde, se procede a una selección y catalogación de creadores plásticos y obras significativas para los intereses específicos del tema. Por otro lado, en cuanto al concepto de mística se ha consultado las fuentes literarias indispensables y opúsculos que versan sobre la temática, así como artículos especializados, ensayos y actas de congresos, entre otros. Toda esta información se recoge en diferentes bibliotecas, así como en centros de documentación de museos y archivos. Desde una vía transversal, es importante enriquecerse con las contribuciones hechas por y los diálogos surgidos entre especialistas del tema investigado y la asistencia a congresos de nuestro interés. Por último, uno de los aspectos que queremos abordar en este apartado, es la estrecha vinculación entre la labor realizada dentro de la experiencia taller estudio y la práctica puramente investigadora, donde se fusiona conceptos de arte y vida como planteamiento existencial, donde lo emocional subyace tras el planteamiento teórico.