VRILLÖN + PARTYLAB: una retroalimentación entre arte y educación

I Álvaro Valls

VRILLÖN Un set audiovisual en directo de música electrónica y visuales interactivas que desarrollo en festivales y espacios de creación cultural. VRILLÖN es una frecuencia espacial, una propuesta de baile y una performance audiovisual interactiva que integra cachivaches electrónicos y telefonía móvil para la creación de una experiencia sensorial. Una forma de parar el tiempo, entrar en trance y devolver los cuerpos de la audiencia al presente mediante la hipnosis audiovisual. Se trata de una práctica artística que vertebra el baile con la creación musical y visual. En una de mis manos, un móvil con phonopaper traduce la luz que captura la cámara en sonidos a los que aplico efectos de delay o flangers generando así espacios de escucha inmersivos. En mi otra mano, un móvil con glitché remezcla lo que ve la cámara con efectos que retroalimento en directo moviéndome y bailando. Es decir, no solo bailo la música, sino que la música se genera también mediante el baile. No soy cantante, pero canto; no soy músico, pero hago música; soy pintor y ya ni pinto. Estas son algunas de las paradojas que plantean la democratización de las nuevas tecnologías y las posibilidades creativas para el prosumer . La explosión de creatividad en los mercados de aplicaciones móviles me ha permitido mezclar y componer distintos sets para VRILLÖN y a su vez imaginar potenciales talleres de creación transdisciplinar que vertebran y retroalimentan mi práctica artística y educativa. Así nació PARTYLAB, un taller de creación musical con apps que desarrollo en colegios e instituciones que gracias a la facilidad de las interfaces y la inmediatez de sus resultados configura un marco in-situ para la producción de música en vivo. PartyLab es una exploración lúdica de sistemas de juego audiovisuales, una composición de aplicaciones musicales y visuales para móviles -algunas gratuitas y otras de bajo coste al alcance de cualquiera con un móvil o tablet- diseñada para la improvisación conjunta sin mediación de expertos. Jugamos con loops de música electrónica sobre los que aplicamos efectos cybertrónicos, visuales táctiles que retroalimentamos con cámaras y materiales analógicos o vocoders que transforman nuestras tímidas voces en cánticos profesionales. Además, aunque tengas un oído de gore-tex que repela cualquier ritmo, gracias a Ableton link las aplicaciones se sincronizan a la perfección. Nunca había sido tan sencillo estar en el beat.