Esta experiencia de aula quiere convertir un paseo por el casco histórico de Zaragoza en un descubrimiento de la geometría ornamental de los edificios mudéjares. A partir una ruta didáctica por la ciudad, los alumnos y alumnas de dibujo técnico de primero de bachillerato experimentan una nueva forma de aprender, una nueva forma de mirar nuestra ciudad, redescubriendo el entorno inmediato y desarrollando una mirada crítica y responsable hacia las manifestaciones artísticas del mismo, promoviendo actitudes de respeto y valoración crítica. Se utiliza la propia ciudad como valor intrínseco y como espacio de aprendizaje y conocimiento. Se propone una ruta para descubrir y disfrutar de los monumentos mudéjares, Patrimonio Cultural de la Humanidad, a través del conocimiento de su geometría y mostrando así la presencia de las matemáticas y, por ende, del dibujo técnico en el arte. El territorio de la ciudad en la que vivimos es un marco en el que se desarrolla ese aprendizaje, que será efectivo si miramos la ciudad con unos ojos despiertos, sagaces, atentos, enfocados a la realidad estable y cambiante, a lo permanente y a lo que varía. En el aula tenemos ganas de salir, de disfrutar al aire libre, de sentir el viento mientras tomamos apuntes de lo que vemos. Esta experiencia nos recuerda la belleza que se esconde en esos trazados fríos que hemos estado repitiendo sobre la hoja en blanco una y otra vez durante todo el curso. Es el momento de disfrutar de simplicidad del ornamento que perdura a lo largo de los siglos y que merece que nuestra mirada descanse unos minutos en cada pequeño detalle.